Human Rights Watch acusó a China, Rusia, Nicaragua y Venezuela de intensificar la persecución y la censura contra la disidencia

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Human Rights Watch

La mayor persecución a la disidencia en China, Rusia, Venezuela y Nicaragua y los giros autocráticos en gobiernos de Brasil, Hungría o El Salvador son algunas de las tendencias denunciadas en el nuevo informe anual de Human Rights Watch (HRW), publicado este jueves.

El informe que repasa la situación de la mayoría de los países del planeta en 2021, también destaca el deterioro de las libertades en países como Turquía, Tailandia o Egipto, las transferencias de poder en Túnez o Chad, o preocupantes abusos en Filipinas o la India.

Hubo amenazas en pandemia

En el informe se expone que en el segundo año de pandemia muchas dictaduras o líderes con tendencias autocráticas amenazaron, silenciaron o detuvieron a trabajadores sanitarios, periodistas y otras voces críticas a la respuesta de las autoridades a la crisis cuando ésta resultó ser fallida.

Países como Egipto, India, Hungría, México, Nicaragua o Venezuela fueron ejemplos de estas prácticas, mientras que en algunos casos “se usó la pandemia como pretexto para acabar con protestas contra el gobierno mientras se permitían otras a su favor”, como ocurrió en Rusia o en Cuba.

El informe denuncia el jaque de China a los últimos reductos de libertad en Hong Kong, donde el pasado año, tras unas primarias electorales en las que los candidatos cercanos a Beijing fueron derrotados, se tomaron medidas que “hicieron pedazos” el principio de “un país, dos sistemas” por el que el régimen comunista no imperaba en la ex colonia.

Silencio de la ONU

HRW lamentó asimismo la negativa de Naciones Unidas a condenar abiertamente a China por sus “crímenes contra la humanidad” contra la minoría musulmana uigur en Xinjiang, aunque celebró gestos como la primera protesta formal contra Beijing sobre estos hechos en el Consejo de Derechos Humanos, presentada por 44 países en su mayoría europeos.

Abusos en sistemas electorales ya antes frágiles se sufrieron en Rusia, donde el líder opositor Alexei Navalni fue condenado a prisión después de sobrevivir a un intento de envenenamiento, o en Nicaragua, donde todos los candidatos rivales de Daniel Ortega fueron detenidos antes de las elecciones de noviembre.

Estados Unidos mantiene dobles raseros

En Estados Unidos se cumple un año de la Administración Biden, que prometió una política exterior guiada por los derechos humanos en contraste con la de Donald Trump, aunque HRW denuncia que Washington “continuó vendiendo armas a Egipto, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Israel pese a su continuada represión”.

La preocupación de EEUU por un flujo migratorio creciente llevó además a Biden a “tratar con diferencia al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador pese a sus ataques a la prensa, al sistema judicial y su negacionismo respecto a el COVID-19″, lamentó el director ejecutivo de HRW.

“La defensa de los derechos humanos requiere no sólo combatir la represión de las dictaduras, sino también mejorar el liderazgo político en las democracias”, concluyó un informe que criticó la respuesta en ocasiones débil y dividida del “mundo libre” a desafíos como el cambio climático, la pobreza o las posibles amenazas que plantean las modernas tecnologías.

Un signo de debilidad del bloque democrático denunciado por HRW fue el freno a que las vacunas contra el COVID-19 desarrolladas en Occidente llegaran rápidamente a países en desarrollo, “lo que se ha traducido en muertes innecesarias y un aumento del riesgo de que surjan variantes más resistentes”.

www.noticiasampm.com

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