LA TRISTE REALIDAD DEL TRÁFICO ILEGAL EN EL VALLE DE ABURRÁ

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Tráfico ilegal

“Para que un ciudadano tenga un primate, primero debe matar a su madre o hacerle daño”: la triste realidad de su tráfico ilegal en el Valle de Aburrá

​Así lo asegura la bióloga Laura Oyola Ceballos, profesional del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, al explicar una de las consecuencias que sufren dichos animales, al ser apartados de sus hábitats naturales.

En la actualidad, el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre  del Área Metropolitana del Valle de Aburrá – CAV, atiende a más de 120 primates, de los cuales, solo 53 han ingresado este año,  producto del tráfico ilegal de fauna silvestre en la región.

El tráfico ilegal de fauna silvestre  en Colombia es un delito, el  cual se encuentra consagrado en el artículo 328A de la Constitución Política.

Alejar a un animal de la fauna silvestre de su hábitat natural, no solo se considera un delito en Colombia (tráfico de fauna), el cual, se encuentra consagrado en el artículo 328A de la Constitución Política  Nacional, y podría  incurrir en una pena de hasta 60 y 135 meses de cárcel y, a la vez, en una sanción económica entre los 300 y hasta 40.000 salarios mínimos legales vigentes, sino que, también, se convierte en la posibilidad de que los animales pierdan por completo sus habilidades necesarias para la sobrevivencia en los ecosistemas, lo cual, en muchos casos, es producto de la muerte de cientos de ellos.

Esta situación, es una de las tantas que preocupa al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre – CAV del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, donde solo este año han ingresado 53 primates,  de los cuales, 22 corresponden a monos titíes cabeciblanco Saguinus oedipus, 11 a monos cariblanco Cebus albifrons, 6 a martejas Aotus sp y monos aulladores Alouatta seniculus, 3 a monos capuchino Cebus capucinus y tití gris Saguinus leucopos y por último y de a un solo caso, a  titíes pigmeo Cebuella pigmea y tití panameño Saguinus geoffroyi.

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Así lo aseguró la bióloga Laura Oyola Ceballos, profesional del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, al indicar que, todos estos animales han ingresado producto del mismo tráfico ilegal de fauna silvestre en la región y, en su gran mayoría, son neonatos, situación por la cual, para el Área Metropolitana del Valle de Aburrá como Autoridad Ambiental  y la Academia, en este caso, la Universidad CES, encargada de la operación del centro de atención, se hace más complejo el proceso de rehabilitación de los animales y, es probable, que muchos de ellos ni siquiera  puedan recuperar su libertad en el futuro.

“Estos individuos nos representan un reto muy grande, y al ser animales tan dependientes de sus madres, el manejo y crianza se hace muy difícil. Nosotros hacemos nuestro mayor esfuerzo, sin embargo, siendo animales gregarios, es decir, que viven en comunidad, se afecta aún más la situación, ya que la conformación grupal se hace compleja y a la vez, por la misma interacción con los ciudadanos, sus comportamientos y habilidades no serían las mismas”, indicó la bióloga del centro de atención.

De igual forma, la profesional aseguró que el hecho de apartar a un animal de su hábitat natural, como ocurre en la actualidad con 53 primates atendidos solo este año por la Autoridad Ambiental, hace que los individuos sufran cambios en su comportamiento, situación que afecta no solo los procesos de recuperación y readaptación, sino que, a la vez,  se convierte para el equipo de médicos veterinarios y biólogos, en una manera de seguir trabajando por el bienestar de la fauna silvestre, en aras de lograr  su libertad. 

“Nuestra invitación es que el tráfico ilegal de fauna silvestre, en este caso, de lo que ocurre con los primates infantiles se detenga. Qué bueno sería que los ciudadanos entendieran que ni siquiera por lástima, tristeza o porque les conmueva el corazón, se deben poner en cautiverio a un animal de la fauna”, dijo Laura Oyola Ceballos, profesional del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

Para el Centro de  Atención y Valoración de Fauna Silvestre del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la compra de animales en las carreteras, su adquisición por medio de regalos o, simplemente, por atracción de los ciudadanos, es entre otras, algunas de las modalidades que sigue incrementando el tráfico ilegal de fauna silvestre en el Valle de Aburra.

​​En cuanto a la importancia de los primates para los ecosistemas, desde el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, recalcamos que estos individuos cumplen diferentes funciones, como ser dispersores de semillas, reforestadores, polinizadores, controladores de plagas y hasta se convierten en alimento de otros animales, por lo que, al apartarlos de sus habitantes naturales, los ciudadanos lo único que promueven es romper sus cadenas alimenticias y ciclos biológicos. ​

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