¿Puja por la compra de Nutresa o solo una propuesta económica que quedará en el olvido?

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Nutresa

Solo la historia dirá si el control accionario del Grupo Nutresa será un capítulo más de las grandes pujas entre organizaciones asentadas en Colombia.  El desenlace, aún incierto, pero si mucho lo que está en juego. Han pasado cerca de 50 años desde que empresarios de Antioquia diseñaron un conglomerado blindado y regionalista.

Vale la pena recordar que la oferta del Grupo Gilinski es  entre US$1.777 millones y US$2.221 millones para controlar como mínimo el 50,1% de Nutresa y hasta el 62,6% si varios socios decidieran venderle.

En este sentido es importante tener en cuenta que esta transacción tiene implicaciones que van más allá de la simple decisión de venta de uno de los negocios.

Actualmente el 22% del valor de Nutresa está representado por el portafolio de acciones que la compañía posee en Grupo Argos (82.3 millones de acciones) y en Grupo Sura (61.0 millones de acciones), que a precio de mercado está valorado en $2.2 billones.

 El GEA controla con sus empresas el 45,08%, y esa es la razón principal para que las grandes empresas paisas estén entre lazadas en su estructura accionaria. Grupo Sura, controla parte de Argos, Nutresa, Bancolombia, y estas a su vez, tienen inversiones en la otras 3, y otras más, con el propósito de ser siempre las que tengan el control de todas.

Jaime Gilinski Bacal, valluno de nacimiento, y con un antecedente poco grato para él con el denominado GEA, o Sindicato Antioqueño.

Lo que hoy es Bancolombia, lo tuvo en sus inicios a él como uno de los accionistas principales, pero en una jugada del GEA su participación se borró a pesar de un largo pleito que perdió a inicios de la década pasada.

Todo se dio por la compra que hizo el Banco Industrial Colombiano a través del Sindicato del 51% de las acciones del Banco de Colombia que era propiedad de Jaime Gilinski. La transacción en ese momento se dio por US$418 millones.

El pleito perduró en los años porque los Gilinski denunciaron su insatisfacción con el desarrollo del acuerdo de compraventa que realizó en 1997 con el GEA. Dos años después de la transacción los Gilinski demandaron a los dueños de Bancolombia (creado tras fusión del Banco de Colombia y el Banco Industrial Colombiano) por la pérdida de valor de sus acciones, solicitándoles una indemnización por US$100 millones de esa época. En 2010 las partes llegaron a un acuerdo y el pleito terminó.

Este panorama aquí divulgado es el que permite que el Grupo entre sí mantenga el control de los activos, por lo que sí se materializa la OPA, el control de Grupo Argos y Grupo Sura podría quedar a la deriva, lo que se prestaría para que otros inversionistas puedan hacer lo mismo y mediante una o varias OPA conseguir el control de estas compañías.

Esto se daría más aún si el comprador decidiera que su interés está orientado exclusivamente al negocio de alimentos y desinvirtiera las acciones del portafolio.

Falta mucho en esta historia y estas son apenas las primeras de cambio. Las juntas directivas de las empresas del GEA se reunieron hoy para analizar el escenario, aunque aún no se pronuncian de fondo sobre los pasos a seguir si la SuperFinanciera aprueba la OPA que intenta Gilinski.

www.noticiasampm.com

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